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   Carrera 7 HANDICAP URUGUAY

BOTAFOGO, el caballo del pueblo.
YATASTO, el crack Argentino.
LUNATICO, el pingo de Gardel.
FORLI, la leyenda.
MAT BOY, sin rivales.
CYLLENE, no tiene precio.
FITZCARRALDO.
INVASOR, el mejor caballo del planeta.
TELESCOPICO, el ultimo cuadruple coronado.
OLD MAN, Jefe de Raza.
BAYAKOA, una yegua unica.
LA MISSION, la mejor yegua de pista argentina.
FITZCARRALDO, emblema del Haras Firmamento.

En la actualidad, hablar de Fitzcarraldo es prácticamente hablar del haras Firmamento, como así de uno de los máximos padrillos nacionales actuantes en las dos últimas décadas. Fue padre de 47 ganadores clásicos, de los cuales incluso figuran ganadores en USA y en Sudáfrica.

Si bien nunca encabezó la estadística de reproductores, fue segundo en 1999, y tercero en los años '92, '93, '94 y '98.

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Fitzcarrlado nació en 1981 en el Haras La Irenita, fruto de la unión entre Cipayo y Stall Only. Sería adquirido en sociedad por los propietarios del stud Rodeo Chico (los Villamil) y el veterinario del haras La Irenita, Jorge McDonough. Posteriormente sería puesto al cuidado del entrenador Juan Esteban Bianchi y confiado a la conducción de la afamada jocketta Marina Lezcano.

Precozmente demostró su valía, pues salió de perdedor en su mismo debut, sobre 1400m en Palermo, ganado fácil por varios cuerpos.

Habiendo demostrado dichas habilidades desde el comienzo, inmediatamente fue ratificado para el clásico Manuel Güiraldes, sobre 1500m, el cual gana en muy buena forma, por 4cps, sobre pista pesada. Segundo en esa carrera arribaría Havildar (Hall Of Fame) y tercero Puma (quien había pintado ser el mejor dos años hasta el momento) como los rivales más sobresalientes.

Semanas más tarde, también sobre pista pesada, correría el Clásico Miguel Cané (GII, 1600m, Palermo) el cual se adjudica, siempre de bandera a bandera, por 2 1/2 cuerpos conteniendo la carga de Havilar.

La gran fe de Bianchi y el proceso selectivo superior

Se decía que Bianchi le tenía una enorme fe al hijo de Cipayo, tal es así que muchos lo criticaron la manera desenfrenada en que era mandado a correr la punta en cada una de sus presentaciones. Bianchi alegaba tener al crack del año, y que además era un caballo lo suficientemente bien entrenado para afrontar tales exigencias. Lo cierto era que la realidad ofreció un obstáculo con respecto a esos dichos.

En la Polla Fitzcarraldo salió a hacer una punta violenta y vertiginosa, corrida a lo crack; pero en el final, el hijo de Cipayo comienzó a sentir en sus músculos el cansancio de tal osadía, y es Just in Case, bajo la habilidosa conducción del entonces pujante y joven Rubén Laitán, quien tapó sobre el disco a Fitzcarraldo, por 1/2 cuerpo.

La conducción de Marina Lezcano fue duramente criticada por dicho fracaso, pero lo cierto es que ésta respondía a órdenes estrictas de su entrenador, Juan Esteban Bianchi.
Este seguía alegando la clase de caballo que el hijo de Cipayo era, y que podía estar a la altura de las circunstancias.

De todas formas, los propietarios del stud Rodeo Chico ultimaron al entrenador para que mandara a correr al caballo más entretenido en el desarrollo, para que en vez aprovechara la velocidad final característica de los Cipayo en los tramos decisivos.

No obstante, Bianchi desescuchó las advertencias, guiado por la fe que le tenía a Fitzcarraldo.
En el Jockey Club, nuevamente su pupilo salió a beber vientos en la vanguardia, cuenta que pagó en los tramos finales como la anterior vez, pues Reverente, un excelente hijo de El Virtuoso, junto a Havildar, se trenzaron en dura lucha, reelevando al hijo de Cipayo a la tercera ubicación. En el disco guapamente prevaleció Reverente.

Cambio de cuidador y próximos compromisos

Los propietarios del stud Rodeo Chico estaban completamente enfurecidos con Bianchi por haberles desobedecido de tal forma. Por ello, se decidió de manera inmediata cambiar de cuidador, dejando al hijo de Cipayo bajo la responsabilidad del conocido Juan Carlos Maldotti.
Para el Gran Premio Nacional se acordó de una vez por todas correrlo de manera contemplada, racional, a lo que Juan Carlos accedió sin problemas.

Aún en la carrera consagratoria de los tres años, se tenía muy en cuenta al pensionista del stud Rodeo Chico, pues se entendía que en sus anteriores actuaciones había obrado la falta de criterio.

Se dio la largada. Forlitano tomó la punta seguido de Havildar y Pelotari, más atrás Fitzcarraldo.
En el opuesto, Pelotari fue puesto a la par de Forlitano, obligándolo a éste a acelerar el tren de carrera. Havildar no deja que Forlitano tome vuelo en la delantera, por lo que va a marcarlo. Pelotari entonces quedó tercero, en una actitud prudente de su jockey, Jorge Caro; mientras tanto, Fitzcarraldo seguía a la espectativa detrás de éstos.

Ya en la recta final, se aparean en lucha Forlitano y Havildar, a la vez que Fitzcarraldo amaga por media cancha, seguido de Pelotari.

El los 500m domina Havildar, pero luego no puede contrarrestar la fuerte atropellada de Pelotari, por el medio de la pista. Pelotari lo supera sin mayores problemas y se encomienda al disco por 6 cps. de ventaja, arribando segundo Havildar; tercero Forlitano, y cuarto, decepcionantemente, Fitzcarraldo.

El veterinario de Fitzcarraldo, días después de la carrera, encontró la razón médica que justificaba la opaca actuación del hijo de Cipayo en su última performance. Y quien sabe, tal vez la cuestión venía de tiempo atrás.
El caballo era roncador. Que un caballo sea roncador significa que éste posee una hemiplejía laríngea, que es un trastorno de aparato respiratorio en donde hay una parálisis de un cartílago que se encuentra en la entrada de la laringe. Esto no permite el paso adecuado del aire, teniendo como principal consecuencia a una baja en su rendimiento. Si ésto realmente venía de meses atrás, tal vez Bianchi no estaba tan errado en el alto concepto que tenía de su pupilo.

Debió entonces ser sometido a una operación, dejando pasar por alto, como es natural, el Gran Premio Internacional C. Pellegrini. Por su parte, Pelotari sufrió la desgracia de fracturarse una semana antes de la gran carrera. El Pellegrini de ese año fue de esta manera ganado por el excelente Reverente, por la cabeza ante Forlitano. Havildar llegó entre los non placé, no repitiendo las buenas performances que había estado realizando hasta el momento.

Ultima campaña

Fitzcarraldo reaparece recién en el '85 tras haber cumplido cuatro años. Correría solamente dos carreras, entrando cuarto en el GP Gral. San Martín, y quinto en el GP San Isidro.

Evidentemente, el buen hijo de Cipayo no daba para más, pues lejos estaban de corresponderse estas actuaciones con su verdadero potencial.

Según vamos observando, la resistencia orgánica de los ejemplares va disminuyendo en las últimas décadas, que lejos estaba de parecerse a los caballos de los años '40 y '50.
Es cierto, con el tiempo, el calendario de carreras se ha ido volviendo más exigente, y las distancias, cada vez más cortas, han colaborando junto a la cruza con caballos norteamericanos para la precocidad y fragilidad de los animales a largo plazo.

Si bien esta regla no se cumple en el caso puntual de Fitzcarraldo, evidentemente algo estaba ocurriendo con la raza SPC en la Argentina y el resto de Latinoamérica.
Lejos estaban las épocas de caballos de acero como Penny Post, Yatasto, y Carapálida que eran sometidos a pruebas de largas distancias de las cuales salían enteros.

De los '70 a los '80 pronto esas distancias de 4000 y 3000m fueron desapareciendo, y más aún esos caballos capaces de correr desde el Kemmis hasta el Pellegrini con éxito.

Fitzcarraldo padrillo y la descendencia campeona

Una vez retirado, la sociedad entre los dueños de Rodeo Chico y el veterinario Jorge McDonough decide vender parte de sus acciones, quedándose con la mayoría de éstas el haras Firmamento, y en menor proporción, los haras Ojo de Agua, Comalal y Rodeo Chico.

Tal como ocurre generalmente, la primera producción fue floja, obteniendo triunfos de poca trascendencia.
Pero en la segunda temporada de servicios, Fitzcarraldo dio muestras tangentes de su valor al producir a Rockin Fitz, en el haras Firmamento.

Este nieto de Cipayo fue capaz de ganar el Montevideo en tiempo récord (1'27''66/100c) el clásico P. Goenaga (GII) Clas LM Doyhenard (GII) y fue segundo en las Estrellas Mares del fabuloso y luego gran padrillo argentino Intérprete; y otro puesto de escolta en la Polla de Potrillos.

Fitzcarraldo también produjo, entre otros excelentes campeones, a Alpino Fitz (GPI Rep. Argentina) la fenomenal yegua Ganem (G.P. 9 de Julio G1,Clás. V.L.Casares G2, Gral.Belgrano G2, Gral.Pueyrredon G2, Ayacucho G3, 2do GP 25 de Mayo G1, G.P.Copa de Oro G1) Nortak (-si no me voy a acordar de ésta que fue el año en que me hice aficionado a este maravilloso deporte- ganó G.P.1000 Guineas G1, GP Polla de Potrancas) y El Coliseo entre otros.

Como abuelo materno también se destacó con nietos como STRUDEL FITZ, SALEROSA FITZ, PESCARA,LE MIDI, SILVER PLANET,TOLERADA, ILESHA, BEITESAN y PERSUASIVO FITZ.

Murió en el año 2000 a los 19 años, en el haras que tanta gloria le dio, el haras Firmamento.

Fuente : www.galeon.com